El circulo vicioso de la fotografía contemporánea

Muchos de los problemas fundamentales que enfrentamos hoy día se derivan de círculos viciosos, desafortunadamente, la crisis que esta viviendo, ahora, la fotografía como tal, es uno de los más grandes.

Siendo mas especifico: la fotografía profesional se encuentra ante problemas muy graves y  aunque tengamos detectadas las causas, no es fácil poderlos solucionar.

Uno de los problemas es que la tecnología ha llevado a la fotografía profesional; como a   otras muchas áreas, en especial las referentes a comunicación; a un avance y posibilidades nunca antes vistas, sin embargo, es esta misma tecnología contemporánea la que, como daño colateral, esta acabando entre otras actividades con la fotografía como una actividad profesional, un oficio y un modo de vida.

 

En la actualidad los fotógrafos nos enfrentamos a un problema de competencia desleal, sin ninguna regulación. Cada vez hay mas gente que ofrece el servicio por precios sumamente bajos, y basan su actividad en los limitados resultados que ofrecen los modos automáticos de los equipos y no en un manejo de técnicas y experiencia. Ante esta circunstancia, a los profesionales nos es muy difícil competir. Ahora, una cosa es que ofrezcan el servicio y otra es que puedan cumplir con el compromiso en forma satisfactoria.

Obviamente para dar esos precios se requieren dos cosas: Una: Que, quien ofrezca el servicio no se haya esforzado ni invertido en capacitarse adecuadamente y Dos: Que necesariamente, castigue la calidad de lo que vende para poder mantener el precio bajo y además obtener alguna ganancia por mínima que esta sea.

¿Cuáles son las consecuencias de esto? el trabajo es malo pero barato; lo que resulta sumamente complicado en lugares como Latinoamérica, donde la cultura estética y académica es mas bien baja, al menos estadísticamente; entonces, el publico al no tener un bagaje cultural, se empieza a conformar con una calidad ínfima, no importa que sea desechable, si es barata. (lo que pasa con la música también, la arquitectura y muchos otros ejemplos) .

Entonces, por una parte el publico se vuelve menos exigente y solo basa su termómetro de valor únicamente en aspectos económicos y por otra, van saliendo mas y mas improvisados también desechables por las mismas razones.

Una variante de esto se da también, por el hecho de que los teléfonos celulares son parte fundamental de las herramientas de todo mundo y tienen cámara fotográfica integrada; que en una completa falta de honestidad por parte de los publicistas y fabricantes de teléfonos, se vende como suficiente para obtener fotos de calidad, sin aclarar que son cámaras limitadas a circunstancias y hechos convencionales y que nunca podrán igualar la óptica, la técnica y la tecnología que puede ofrecer un profesional con una cámara a fin.

Y todavía peor, la facilidad que dan estos teléfonos de obtener y tomar fotos en cualquier momento convencional, hace que, en momentos no convencionales, las fotografías sean carentes de calidad, enfoque o exposición correcta (sin meternos en rollos de composición o sintaxis visual que obviamente son problemas básicos de quien no es fotógrafo) lo que da por consecuencia que millones de esas fotos instantáneas se pierdan en la papelera o bote de basura, entonces ni contratan fotógrafo ni tienen fotos a fin de cuentas.

 

De esta manera, la fotografía profesional poco a poco tiene menos demanda, porque el hecho de ser profesional le impide ser barata y por la falsa ilusión de que ahora todos somos fotógrafos; y eso hace que a su vez, los presuntos fotógrafos vean menos necesario el hecho de ser profesionales y mas obligatorio el de ser baratos

En conclusión: El publico va obteniendo cada vez menor calidad a precios monetariamente bajos y los profesionales de la fotografía , no obstante que ahora pueden ofrecer gran variedad de servicios , cada vez tienen menos demanda no obstante que las herramientas tecnológicas actuales cada vez son mas costosas.

Como una solución: Se requiere una revalorización, donde el público consumidor,     y en especial los fotógrafos, se concienticen del valor que tiene el registro visual; de que la fotografía es necesaria como necesario es su carácter profesional. Porque el fotógrafo es el testigo del tiempo y ese testimonio tiene que ser claro y estético para poder ser apreciado, revivido y conservado, en un futuro como un hecho digno de recordar y no como una imagen borrosa oscura, decolorada y por lo tanto desechable y barata, en su momento.

Me permito anexar un video publicado en facebook por el fotógrafo peruano Stefano Nobile, en donde apunta este mismo problema desde su experiencia personal

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